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"Con la aridez rotunda del desierto de Atacama como telón de fondo, Hernán Rivera Letelier describe en esta novela un viaje heroico de cuatro días y cuatro noches a bordo del tren longitudinal Norte, el mismo en el que el escritor talquino llegó a las salitreras cuando era apenas un niño. A través de relatos pralelos, el lector va descubriendo personajes insólitos e inolvidables
cuyas historias se entrecruzan para recrear la vida en la pampa". ![]()
Con esta inroducción nos adentraremos al mundo del libro, conoceremos la época, la situación en la que estaban pasando estas pobres personas que solo iban en busca de una vida mas digna
, sin embargo en el viaje pasan por situaciones no muy agradables para llega a una pesadilla... ![]()
En esta sección conoceremos tanto la estructura interna como la externa... a los personajes, biografía del autor... etc. ![]()
>>Acompáñame en este mundo que relata una pequeña parte de nuestra historia chilena de una forma más entretenida!!! ![]()
Catherin Faundez 

Manuel Rojas nació el 8 de enero de 1896 en la ciudad de Buenos Aires. Era hijo de chilenos. En 1899 se instalan en Santiago. Estudió hasta los 11 años. A los 16 cruza la cordillera de los Andes, realizando en Chile una seguidilla de trabajos como pintor, electricista, vendimiador (cosechador de uvas), peón del Ferrocarril Trasandino, estibador (quien se encarga de la carga y descarga de un buque), aprendiz de sastre, talabartero, cuidador de faluchos en Valparaíso, consueta y actor en compañías teatrales que recorren el país. Se casó con María Baeza con quien tuvo tres hijos. Enviuda y vuelve a casarse, recorre Europa, Suramérica y Oriente Medio. Se convierte en hijo Ilustre de Valparaíso y Premio Nacional de Literatura 1957. Fallece en Santiago el 11 de marzo de 1973.
Manuel Rojas escribe a partir de vivencias personales, lo que le permite adentrarse en la psicología de los personajes con talento. Nadie como él para recrear los ambientes donde se desarrolla la existencia de gran parte del pueblo chileno. El uso del lenguaje de Manuel Rojas ayuda a la entretención y a la comprensión de sus libros, además poseen uno de los pocos estilos atractivos que existen en Chile, claro, sencillo, interesante, motivador, que capta y arrastra a leerlo. ![]()

Anécdotas:
"Yo escribo para salvarme a mí mismo"
No tiene estudios superiores. Apenas logró terminar el colegio, sin embargo es considerado como uno de los escritores más brillantes de los últimos tiempos. ![]()
Para muchos críticos sus novelas son demasiado simples y efectistas. Puede que todo eso sea cierto, pero tiene un público cautivo y un éxito de ventas impresionante.
Nació en Talca (1950). Vivió hasta los 11 años en la oficina salitrera Algorta. Al finalizar ésta, se traslada la familia a Antofagasta, donde muere su madre
. Sus hermanos se van a casa de sus tías. El se quedó en Antofagasta solo, hasta los 11 años aproximadamente.
Para sobrevivir, vendió diarios. Posteriormente trabaja como mensajero en la empresa Anglo Lautaro (hoy Soquimich). A los 18 años entró a un taller eléctrico. Pero su afán aventurero lo envió a recorrer, por tres años, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Argentina. Regresó en 1973 a Antofagasta e ingresó a trabajar en la empresa Mantos Blancos. Se casó con una niña de 17 años teniendo él 24. Después partió a Pedro de Valdivia, otra oficina salitrera. Estudió en la escuela nocturna séptimo y octavo año y en Inacap obtuvo su licencia de enseñanza media.. Actualmente,(2000), vive en Antofagasta con su esposa y cuatro hijos. Ha obtenido en dos oportunidades el Premio Consejo Nacional de Libro (1994 y 1996). Autor de "Los trenes se van al purgatorio".
Anécdotas ![]()
El escritor chileno utiliza un lenguaje rico en expresiones populares de su país, pero perfectamente comprensible por parte de sus oyentes. Exhibe también una sintaxis oral muy particular, inventando vocablos, y llevando el absurdo a una expresión de máxima inteligencia, con el empleo de los mismos.
**Un ejemplo es la semblanza de la heroína de su novela: "La reina Isabel era una prostituta del campamento minero muy fea...muy feaaaa", exagera prolongando el sonido de la vocal. "Flaca y fea... pero fea del verbo fear", remata. Este recurso, propio de los cuentistas orales, desató la adhesión del público. ![]()
**"Yo tenía veinte años cuando la conocí... claro que nada mas que por fuera", dice con intención y pasea su mirada sobre la concurrencia. ![]()

**"En la biblioteca de Pedro de Valdivia - un pueblo en medio del desierto del norte de Chile - descubrí a Marechal. Me llamó la atención un libro gordo: era "Adán Buenos Ayres". Lo tomé y en la cartulina de referencia puse mi nombre. Era el único. Lo releí varias veces en dos semanas. Dos años después lo busqué de nuevo. En la cartulina seguía estando yo solo. Pasaron los años y repetí la rutina: firmé la cartulina hasta siete veces sin que otro lector figurara. Cuando el pueblo fue abandonado fui a la biblioteca antes que la cerraran para siempre. Busqué con ansiedad "Adán Buenos Ayres". Estaba allí, solo, y únicamente con mi firma. Entonces lo tomé, me abrí la campera, lo puse bajo el brazo y lo robé. Ahora sí sería solo mío...".
Catherin Faúndez
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/